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- << El primer texto
conocido que habla sobre
Bohoyo data de 1331. Por
este escrito, un privilegio
rodado de Alfonso XI, el
monarca concede el Señorío
de Valdecorneja a D. Alfonso
de la Cerda, y hace una
referencia a Bohoyo importantísima:
excluye la aldea de Bohoyo
del ámbito jurisdiccional
de Valdecorneja, porque
- dice- ya se la había
dado "para en sus días"
a su fiel camarero Fernando
Rodríguez Pecha.
- Es posible que esta donación
de nuestra tierra esté
relacionada con la tarea
de repoblación llevada
a cabo tras el desalojo
de los moros de estas sierras.
- En el año 1401,
el Biznieto de Rodríguez
Pecha, Iñigo López
de Valdés, vendió
el señorío
de Bohoyo por cuatro mil
ducados de oro del cuño
de Aragón, a D. García
Álvarez de Toledo,
III Señor de Valdecorneja.
Autorizó y confirmó
la venta al Rey Enrique
III, por un privilegio otorgado
en abril de ese año.
- Conviene recordar aquí
que los señoríos
eran circunscripciones o
espacios territoriales sometidos
al vasallaje y obediencia
de una determinada persona
que ostentaba el título
de Señor. Por concesión
real, los Señores
ejercían, dentro
de su territorio, funciones
propias del Estado, como
promulgar ordenanzas y provisiones,
administrar justicia, recudar
impuestos en su propio provecho,
mantener el orden público,
otorgar fueros y privilegios,
designar los cargos municipales,
etc.
- Durante el siglo XIV sólo
otros dos testimonios escritos
recogen la existencia de
Bohoyo: unos es el testamento
de Dª Elvira Martínez
de Segovia, esposa de Fernándo
Rodríguez Pecha,
camarera de la reina, otorgado
en 1374. El otro es el Libro
de la Montería, el
tratado más antiguo
que se conoce sobre el arte
de cazar, cuya autoría
se atribuye al monarca Alfonso
XI. Fue publicado en 1344
y en el se afirma que "las
Gargantiellas de las Cabezuelas,
que están sobre Bohoyo,
es un buen monte de osos
en verano. La Vecediella,
et el Avellanar es todo
un monte, et es bueno de
osos en verano", e
incluso relaciona los itinerarios
más adecuados para
los ojeadores y los puestos
que habrían de ocupar
los cazadores.
- En cuanto al siglo XV,
el archivo municipal de
Piedrahita conserva una
copiosa documentación,
parte referida a deslindes
de términos y a lso
repartos de la fiscalidad
real y señorial,
cargada sobre el Señorío
de Valdecorneja, en la que
Bohoyo está presente,
al igual que las restantes
villas del Señorío.
- En estos documentos de
la primera mitad del siglo
XV, Bohoyo aparece ya como
villa, lo que supone una
antigüedad como tal
de más de 550 años.
- En 1488 murió D.
García Álvarez
de Toledo, I Duque de Alba,
V Señor de Valdecorneja
y Señor también
de Bohoyo. Había
fundado con sus estados
cinco mayorazgos para cinco
de sus hijos. En la aprticipaciñon
de su herencia surgieron
desaveniencias entre el
hijo primogénito,
D. Fadrique, y el más
joven, D.García,
motivadas por la distinta
interpretación que
se ahcía de las disposiciones
testamentarias de su padre.
El resultado de este conflicto
familiar trajo, entre otras
cosas, el nacimiento de
los Señoríos
de Bohoyo y de la Horcajada,
independientes del de Valdecorneja.
D. Fadrique se quedó
con Valdecorneja y Bohoyo
y la Horcajada pasaron a
D.García.
- Como señorío
independiente, Bohoyo tuvo
sucesivamente cuatro señores.
El último de ellos,
D. antonio de Toledo y Dávila,
fue elevado a la dignidad
de Marqués, I Marqués
de Bohoyo, por concesión
del monarca Felipe III.
Murió en 1631 sin
dejar descendientes. Su
muerte plantea un nuevo
conflicto sucesorio. Aspiraban
a sucederle en sus estados,
Manuel de Porres Vozmediano
y Toledo, sobrino carnal,
hijo de su hermana Mariana
de Córdoba y Toledo,
y el Duque de Alba, Antonio
Álvarez de Toledo
y Beamont, hijo de un primo
tercero.
- Los mayorazgos de Bohoyo
y La Horcajada habían
sido creados como mayorazgos
de agnación, de varonía,
es decir, que sólo
los varones estaban llamados
a la sucesión, las
mujeres estaban excluidas.
- Tomando como base esta
exigencia fundacional, la
Real Chancinería
de Valladolid, que entendió
del asunto, sentenció
en 1636 en favor del Duque
de Alba. De esta forma,
tanto Bohoyo como La Horcajada
perdieron la independencia
que poseían y quedaron
agregados al Señorío
de Valdecorneja, bajo el
gobierno del Duque de Alba.
- La Duquesa de Alba, María
Teresa del Pilar Cayetana,
murió sin descendientes
en 1802. El Ducado de Alba
fue heredado, por el Duque
de Berwick, hijo de un primo
segundo. Valdecorneja, por
ser de concesión
de Enrique II, y haber sobrevenido
una traslineación
o quiebra en la línea
recta de sucesión,
revertió a la Corona,
conforme establecía
la legislación vigente.
Así perdía
la Casa de Alba su solar
originario.
- Con motivo de esta reversión,
la autoridad real se apropió
también de Bohoyo
y de otras posesiones de
la Duquesa, interpretando
que, como Valdecorneja,
eran merced enriqueña.
El Duque de Berwick y Alba
se vió obligado a
acudir a los tribunales
en defensa de esas posesiones
que el estado le había
usurpado. La sentencia del
Real y Supremo Consejo de
Hacienda de 1816 reconoció
que Bohoyo era independiente
de Valdecorneja, adquirido
por compra directa, no por
merced de Enrique II y que,
por tanto, no estaba sujeto
a la reversión, por
lo que tuvo que ser devuelto
al Duque de Alba con los
frutos y rentas que hubiera
producido.
- En 1837 quedó suprimida
definitivamente en España
el régimen señorial
y se estableció una
organización territorial
basada en la uniformidad
administrativa, regida por
un cuerpo de leyes de aplicación
general a todo el territorio.
Bohoyo dejó entonces
de ser villa eximida con
jurisdicción propia
y quedó integrado
en la jurisdiccion del partido
judicial de El Barco de
Ávila>>

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- Referencias bibliográficas
de interés:
Hernández Martín,
A. (1996):
< Bohoyo en el Catastro
del Marqués de la
Ensenada >
Hernández Martín,
A. (1998):
< Pregón de las
fiestas patronales de 1998
>
Hernández Martín,
A. (2000):
< Bohoyo, La desamortización
de los bienes de la mano
muerta >
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